Humanismo y ética en la educación superior

HUMANISMO Y ÉTICA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
 
La tendencia, cada vez más marcada, en la educación superior a privilegiar la formación profesional, de carácter científico-tecnológico, por sobre la educación humanística que busca un desarrollo integral de la persona ha llevado a que, en los últimos años, intelectuales y pensadores universitarios, provenientes de distintas disciplinas y de diversas latitudes, se planteen la necesidad de que las humanidades (que son la base para el pensamiento crítico que requiere el ciudadano de una democracia) recuperen un lugar primordial en la formación de los estudiantes universitarios. No se trata, desde luego, simplemente de introducir unos contenidos adicionales en los planes de estudio universitarios, sino de cómo lograr una formación integral de las personas que sea respetuosa de las diversas ciencias y profesiones.
 
Por “humanidades”, sin embargo, no hay que entender algo distinto u opuesto a las ciencias. Todas las ciencias son –como bien lo indicó el filósofo David Hume-, en su sentido esencial, ciencias del hombre, pues todas ellas tienen como perspectiva el estudio y perfeccionamiento de la naturaleza humana. Aún las ciencias más abstractas o más técnicas, como las matemáticas, la física o la biología, cumplen una función esencial en nuestra formación integral como seres humanos. Hay, sin embargo, una pérdida cultural significativa cuando la educación superior se subordina a los mandatos del mercado y se dedica exclusivamente a formar a los ciudadanos para responder a exigencias de orden económico; y, sobre todo, cuando, en consonancia con ello, la formación los ciudadanos en aspectos claves como la comprensión histórica, la capacidad de reflexión o la posibilidad del goce estético se deja de lado porque resulta “menos productiva”.
 
La calidad de vida de un ciudadano democrático depende, sobre todo, de su capacidad para comprender el entorno en que vive, para participar activamente en la construcción de una sociedad más próspera y, sobre todo, en la posibilidad que tiene de dar un significado cada vez más profundo a su propia vida individual. Todo ello supone una formación básica en todas aquellas disciplinas que amplían su visión del mundo, su capacidad de participación en las decisiones públicas y su capacidad de contemplación, reflexión y aprovechamiento del tiempo libre. Entre dichas disciplinas se destacan la historia, la literatura, las artes y, en general, todo aquello que solemos comprender bajo la noción de “humanidades”. Dicha formación humanística, sin embargo, solo cobra sentido si está vinculada a una conciencia ética profunda, es decir, a la conveniente formación de su capacidad para enfrentar las situaciones que se le presentan en su vida personal y profesional a partir de principios que, además de estar profundamente arraigados en su conciencia, se han ido construyendo a partir de una reflexión crítica y sistemática sobre las situaciones vividas. 
 
Estas conferencias pretenden generar en los participantes la reflexión personal y grupal en torno al significado y valor de la formación ética y humanística en la educación superior, como un medio a través del cual pensar más a fondo de qué manera la Universidad del Azuay debe promover la formación ética y humanística entre todos sus miembros. Para ello, centra su reflexión en aspectos vitales para la vida universitaria como un replanteamiento del humanismo como parte integral de la vida de un universitario, el lugar que deben tener las humanidades en la universidad y la ética del trabajo intelectual. Para ello, además de las conferencias mismas, se contará con lecturas adicionales de importantes filósofos, científicos y pensadores universitarios que estarán disponibles, en archivos PDF, para los participantes en las conferencias.
 

Objetivos

  • Ofrecer a los participantes la ocasión para reflexionar sobre el sentido de la educación humanística y la formación ética en la educación superior.
  • Comprender en qué consiste el humanismo y por qué el profesor universitario, independientemente de la disciplina que cultive, puede ser considerado como un humanista.
  • Reflexionar sobre el sentido que tiene la formación humanística en la vida universitaria.
  • Elaborar algunas nociones básicas en torno a la ética del trabajo intelectual a partir de la experiencia y reflexión de filósofos, científicos y pensadores universitarios.
Contenidos de las conferencias
Las tres conferencias tendrán lugar durante los días lunes 16 a miércoles 18 de julio, entre 3:00 p.m. y 5:00 p.m. y tratarán los siguientes temas: 

 

     

Lunes 16

3:00 -5:00pm

 

Conferencia “El profesor universitario como humanista” 

 

 

Martes 17

3:00 -5:00pm

 

Conferencia “El lugar de las humanidades en la vida universitaria” 

 

Miércoles 18

3:00 -5:00pm

 

Conferencia “La ética del trabajo intelectual” 
 
Material relacionado 
 
 
 
Bibliografía